Intoxicaciones alimentarias: tipos y cómo actuar ante una de ellas

En este artículo vamos a tratar sobre la responsabilidad civil derivada de las victimas de intoxicaciones alimentarias, sea en restaurantes o en casa, con la compra en supermercados de productos que se encontraban en mal estado o no cumplían con las normas de seguridad alimentaria.

Cuando somos perjudicados por consumir alimentos contaminados o en mal estado en un establecimiento de restauración o los adquirimos a través de la compra del producto en un supermercado, se genera una responsabilidad – en algunos casos objetiva- para el proveedor del servicio o producto defectuoso, que comprende los daños personales, incluida la muerte, y los daños materiales, siempre que éstos afecten a bienes o servicios objetivamente destinados al uso o consumo privados y en tal concepto hayan sido utilizados principalmente por el perjudicado, no afectando a otros derechos que el perjudicado pueda tener a ser indemnizado por daños y perjuicios, incluidos los morales, los cuales se pueden reclamar interponiendo una demanda ante la jurisdicción civil.

En cuanto a productos adquiridos en supermercado, habrá una diferencia entre el tipo de intoxicación que presentan las víctimas de tales productos, ya que es más difícil de rastrear. Si hablamos de una intoxicación cuyos síntomas aparezcan con mayor inmediatez, el consumidor podrá identificarlo directamente, mas, sin embargo, cuando el periodo se extiende en relación a la manifestación de la enfermedad- y en este caso se incluye la ingesta de productos en lugares de restauración-, requiere mayor esfuerzo y control el cual será revelado por los centros sanitarios a los que acudan las personas que se vean afectadas.

Por otro lado, indicar que, la intoxicación alimentaria, también denominada como enfermedad transmitida por los alimentos (ETA), es una enfermedad provocada por comer alimentos contaminados. Las causas más frecuentes de intoxicación alimentaria son los organismos infecciosos —entre ellos, bacterias, virus y parásitos— o sus toxinas.

Las ETA se presentan cuando los alimentos vehiculizan agentes que son nocivos para el ser humano. Estos agentes pueden ser de tipo biológico, químico o físico.

  • Los biológicos son microorganismos patógenos que producen enfermedades como salmonelosis, botulismo, cólera, entre otros.
  • Los químicos son los alimentos con restos de pesticidas, venenos, metales pesados, combustibles, entre otros.
  • Los físicos se componen de astillas de vidrio, astillas de metal, madera, pedazos de papel, pelos, uñas, entre otros.

Causas de la contaminación de los alimentos

La contaminación de los alimentos puede producirse en cualquier momento desde su producción, durante el cultivo, la cosecha, el procesamiento, el almacenamiento, el traslado o la preparación.

Las causas de contaminación varían según la etapa de producción y/o manipulación y el tipo de alimento. Entre ellas se puede mencionar la falta de higiene personal o porque los manipuladores presentan alguna enfermedad (como gripe, tuberculosis, hepatitis, entre otras), la utilización de alimentos no aptos, uso de agua no potable, contacto de los alimentos con equipos o superficies sucias, la manipulación inadecuada de los alimentos, la contaminación cruzada, la presencia de insectos o roedores, la cocción o recalentamiento incorrectos, la conservación a temperatura no apropiada, el contacto de alimentos o preparación con productos químicos, la pérdida de la cadena de frío y la lista continúa.

Una de las causas principales suele ser la contaminación cruzada, es decir, la transferencia de organismos nocivos de una superficie a otra. Esto es especialmente problemático en el caso de los alimentos crudos y listos para consumir, como ensaladas u otros productos. Debido a que estos alimentos no están cocidos, los organismos nocivos no se destruyen antes de comer y pueden causar una intoxicación alimentaria.

Muchos agentes bacterianos- los cuales representan en un 80% el origen de este tipo de enfermedad-, virales o parasitarios causan intoxicación alimentaria. Nos centraremos, en particular, en tres agentes bacterianos que son los protagonistas de este tipo de ETA, como son:

Coli: es el nombre de un tipo de bacteria que vive en el intestino, la mayoría de ellas no causan problemas, pero algunos tipos pueden producir enfermedades y causar diarrea. Uno de ellos causa la diarrea del viajero. El peor tipo de E. coli causa una diarrea hemorrágica y a veces puede causar insuficiencia renal y hasta la muerte. Esto, en general, ocurre en niños y en adultos con sistemas inmunitarios debilitados. Se pueden adquirir infecciones por E. coli al consumir alimentos que contienen la bacteria.

Se transmiten fundamentalmente por vía oral, al ingerir agua o alimentos contaminados. También se pueden transmitir a través del contacto directo con personas o animales infectados, pero esta es una vía mucho menos frecuente. Para evitarla solo hace falta, además de las medidas básicas de higiene, cocinar bien las carnes, lavar las frutas y verduras antes de comerlas o cocinarlas y evitar la leche y los jugos sin pasteurizar.

Salmonelosis es un tipo de intoxicación alimentaria causada por la bacteria salmonella(bacterias que por lo general viven en los intestinos de los animales y humanos y se expulsan a través de las heces). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son los reptiles junto a los pájaros los portadores principales. La OMS señala que la salmonelosis es: “una de las enfermedades de transmisión alimentaria más comunes y ampliamente extendidas”. Agrega además que: “la mayoría de los casos de salmonelosis son leves, aunque, en ocasiones, la enfermedad puede causar defunción”.

El periodo de incubación usualmente es de 12 a 36 horas, pero puede, en ocasiones, tardar sólo 3 horas o hasta 5 días y las vías de contagio son alimentos con huevos, sobre todo si se usan crudos, carnes frescas, verduras regadas con aguas residuales, mariscos sacados de aguas contaminadas y no depurados, entre otros.

Listeriosis: Es una enfermedad transmitida por alimentos causada por la listeria monocytogenes, una bacteria que se encuentra en la tierra y el agua. Puede encontrarse en una variedad de alimentos crudos, así como en alimentos procesados y hechos con leche no pasteurizada. La listeria es distinta a muchos otros gérmenes porque puede crecer incluso dentro de las temperaturas frías de un refrigerador.

Cualquiera puede contraer la enfermedad. Pero es más probable que afecte a las mujeres embarazadas, fetos, personas de edad avanzada y personas con el sistema inmunitario debilitado.

Todas estas enfermedades convergen en que los signos y síntomas pueden comenzar horas después de ingerir el alimento contaminado, o bien pueden comenzar días o incluso semanas después. La sintomatología común son  náuseas, vómitos, diarrea líquida o con sangre, dolor y calambres abdominales, fiebre, entre otros.

Ahora bien, hecha la explicación anterior, tenemos que tener cuidado con los alimentos que compramos o consumimos en restaurantes, para evitar las enfermedades anteriormente indicadas.

En el caso de vernos perjudicados por algún alimento, bien sea comprado en supermercado o bien servido en bares o restaurantes, tenemos que saber que podemos recurrir a ejercer una acción civil indemnizatoria, por los daños y perjuicios ocasionados. Primero de todo, debemos guardar cualquier documento o prueba acreditativa del nexo causal entre el producto y la enfermedad. Y con esta información acudir a un abogado.

En Castillo Castrillón te animamos a que te pongas en contacto con nosotros si has sido víctima de alguna de las intoxicaciones alimentarias (bien a través de un producto adquirido o bien a través de un restaurante) para lograr una compensación por los daños causados. Contacta con nosotros haciendo clic aquí.

Bárbara Susman Belmont. Master en Dirección y Administración de Empresas. Master en Logística Internacional y Cadena de Suministros. Estudiante en prácticas de Derecho de la Universidad de Valencia.