Sextorsión: qué es y cuáles son sus consecuencias

Sextorsión - Castillo Castrillón Abogados

El desarrollo masivo de internet y de las redes sociales nos ha aportado muchísimos aspectos positivos que incluso han facilitado la cotidianidad de las personas, pero también ha generado la aparición de nuevos riesgos para la intimidad y privacidad de las personas, como la sextorsión o extorsión sexual.

Esta práctica completamente ilegal es relativamente reciente, por lo que la sextorsión está relacionada con varios ilícitos penales aunque no esté reconocida dentro de la legislación de España.

Es importante que tenga información segura de su definición, sus características, consecuencias y diferencias con otros delitos informáticos. ¡Siga leyendo!

¿Qué es la sextorsión?

El término sextorsión es empleado para definir una forma de explotación y chantaje sexual donde una persona es extorsionada por alguna otra que tiene en su poder imágenes suyas de carácter sexual. Esta técnica extorsionadora tiende a ser empleada sobre todo en los servicios de mensajes instantáneos, en redes sociales o chats.

En este caso, el agresor amenaza a la persona con publicar sus imágenes a menos que este le cumpla alguna condición determinada. Generalmente, los chantajistas solicitan sumas de dinero, favores de tipo sexual o la dominación de la voluntad de la víctima afectada. En otros casos estas amenazas van relacionadas con acosar constantemente a una determinada persona.

Otra forma de mantener bajo presión a la víctima es exigirle que le envíe más imágenes sexuales al chantajista con la condición de no publicar sus fotos.

¿Quiénes son los más afectados por la sextorsión?

La sextorsión es realizada a través de medios como los servicios de mensajería instantánea o por redes sociales, por lo que los usuarios que utilizan estos servicios son quienes tienen mayor probabilidad de sufrir este tipo de acoso chantajista.

Podemos ubicar en este grupo de población que utilizan estos servicios, a los adolescentes o personas que no tienen mayor conocimiento acerca de cómo pueden funcionar las redes de comunicación y cuáles son los peligros que estas  esconden.

También hay que destacar que la gran mayoría de víctimas de sextorsión son mujeres.

Existe una serie de características principales que cumplen las potenciales víctimas de sextorsión:

  • Son personas que suelen tomarse a sí mismas fotos de tipo sexual o pornográfico.
  • Tienen poca conciencia de los riesgos que acarrea el simple hecho de compartir estas imágenes, sobre todo con personas desconocidas.
  • Llegan a considerar el exhibicionismo online como un simple juego inofensivo sin plantearse las consecuencias que podría tener el mismo.
  • No guardan una protección adecuada de su intimidad en internet, y tienden a facilitar sus datos privados a cualquier persona por medio de las redes.
  • Son personas con un perfil altamente apetecible para los depredadores sexuales, acosadores y en los peores casos para los pederastas.
  • Generalmente, no cuentan con ayuda externa, o si la tienen, les da vergüenza de pedirla y hablar del caso.

¿Qué consecuencias tiene la sextorsión en internet?

Las consecuencias generales de la sextorsión para la víctima pueden ser de distintas índoles:

Consecuencias psicológicas

Las consecuencias psicológicas producto del chantaje sexual son de relevancia y deben tratarse con cuidado. Generalmente, la víctima empieza a padecer de intranquilidad, preocupación, ansiedad, desasosiego, aislamiento, depresión, ataques de pánico, sensación de soledad y de culpa, vergüenza por la situación, entre otros.

Daños económicos

Ocurren cuando las exigencias del chantajista para no publicar los contenidos sexuales pasan por recibir altas sumas de dinero, ocasionando de esta manera un daño en el patrimonio económico que en determinadas situaciones tienden a ser importantes.

Fuerte impacto familiar y social

Podemos encontrar consecuencias que tienen que ver con el impacto social o familiar que supondría la publicación de ese contenido en internet. En este sentido, la sextorsión supone la colocación en riesgo muy grave de los derechos a la privacidad, la intimidad y hasta la imagen personal de la víctima.

En casos muy extremos se puede llegar a la ejecución de delitos muy graves, como por ejemplo, cuando el extorsionador exige a la víctima que produzca mayor contenido sexual para poder distribuirlo en sus círculos e incluso ofrecerlo a la pornografía infantil.

¿Cuáles son las técnicas de sextorsión más utilizadas?

La forma más utilizada por los chantajistas sexuales es iniciar una búsqueda de potenciales víctimas por medio de redes sociales, chats online, servicios de mensajería instantánea y plataformas como chatroulette y Omegle.

El chantajista entra en acción mostrándose amable y comprensivo para ir tejiendo una relación de confianza con su potencial víctima. Normalmente, suelen elegir a menores de edad o a personas que son muy abiertas a la comunicación.

Una vez conseguido la confianza de la víctima, empezará a desviar las conversaciones hacia los temas sexuales más explícitos, llegando a acortar mucho más la distancia personal entre víctima y victimario.

En este punto, el chantajista va a solicitarle a su víctima fotos de tipo sexual, también algunos datos personales que podrá utilizar en futuras ocasiones en el chantaje. Si la persona le envía este tipo de fotografías, se convertirá en víctima de sextorsión.

A partir de ese momento, el comportamiento del agresor será completamente distinto e iniciará la fase de chantaje. La víctima va a descubrir que su interlocutor nunca tuvo buenas intenciones y empezará a recibir amenazas de publicar sus imágenes o vídeos si no cumple con cada una de sus exigencias.

Otra forma de hacer la sextorsión es el hackeo de los dispositivos de la víctima. El extorsionador introduce un malware en el ordenador o en el móvil de la víctima, logrando tener acceso al material privado de la víctima.

Así es como entendemos que los extorsionadores acceden a las imágenes de tipo sexual tanto si la víctima se las facilita de forma voluntaria o accediendo ilegítimamente a su equipo robándolas de sus archivos.

¿La sextorsión es un delito en España?

El Código Penal de España aún no ha incluido la sextorsión como un delito específico, pero dadas sus características si se puede permitir incluir esta práctica dentro de otras tipificaciones de delitos como el chantaje, la extorsión, abuso sexual, corrupción de menores, delitos contra la intimidad, el honor y la propia imagen, interceptación de comunicaciones, explotación sexual, revelación de la intimidad y distribución de pornografía infantil.

Teniendo en cuenta lo mencionado, el artículo 1263 del Código Civil español remarca claramente que cualquier persona puede hacer lo que desee dentro de su círculo privado, siempre y cuando “no haga daño a otras personas ni se encuentren involucrados menores de edad o personas que sean incapacitadas o no tengan plenas capacidades para poder dar su consentimiento”.

¿Qué datos existen sobre la sextorsión en España?

Es difícil hablar sobre datos precisos de sextorsión en nuestro país, ya que la gran mayoría de las víctimas no denuncian al chantajista, ya sea por miedo o vergüenza: según los datos de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, solo 3 de cada 10 víctimas de sextorsión terminan denunciando la situación.

A pesar de los datos facilitados,  somos conscientes en la sociedad que esta práctica es mucho más común de lo que se cree, puesto que solamente entre enero y febrero de 2021, la empresa de antivirus Avast llegó a bloquear más de 500.000 ataques de esta naturaleza en todo el mundo, de los cuales 36.000 fueron casos determinados de sextorsión en España.

Consejos para evitar la sextorsión

Para poder evitar eficazmente la sextorsión es necesario conocer los riesgos que conllevan las nuevas tecnologías y hacerle comprender a las nuevas generaciones sobre los peligros que dichas prácticas pueden ocasionar.

A continuación le mostraremos algunos consejos básicos para prevenir la sextorsión:

Desconfianza con conocidos por Internet

Es mejor no relacionarse con gente conocida solo por internet o, al menos, no le facilite sus datos personales ni sus contenidos personales.

Evite enviar contenido sexual

Si ninguna persona tiene acceso al contenido íntimo que desea tener, las posibilidades de padecer de sextorsión disminuyen considerablemente.

Conozca los métodos utilizados por extorsionadores

Ampliar los conocimientos sobre los métodos utilizados por los extorsionadores sexuales para obtener datos privados de las víctimas, así se podrá detectar si hay un potencial victimario.

Utilizar antivirus en su ordenador

Se pueden instalar programas antimalware para que detecten y eliminen archivos maliciosos que puedan generar un riesgo importante en su privacidad.

Evitar la webcam con desconocidos

Es mejor no utilizarla o al menos taparla cuando esté chateando con desconocidos.

Concientizar a los niños de este peligro

Es conveniente educar a los niños sobre el uso responsable de internet y hablarle con confianza sobre estos peligros que acechan diariamente.

Castillo Castrillón Abogados: los mejores especialistas legales para afrontar los delitos informáticos

En nuestros Despachos de Abogados en Valencia y Málaga, puede sentir la confianza de que podrá plantearnos sus dudas o denuncias sobre casos de sextorsión y las implicaciones legales que conlleva.

Le ofrecemos la mejor asesoría y necesaria para resolver de la mejor manera estas situaciones que perturban su tranquilidad. No permita que los delincuentes le afecten su cotidianidad, contáctenos con total seguridad. Le esperamos.