¿Líneas de sucesión? Qué saber en testamentos y herencias

Las herencias y testamentos no suelen ser los momentos más gratificantes para las familias puesto que siempre involucran la pérdida de algún ser querido. Ya sea que ocurrirá en el futuro cercano, o que acaba de pasar, conocer las últimas voluntades de una persona puede ser doloroso para una familia y en ocasiones y por el fervor del momento, levantar viejas rencillas y tensiones, que harán del hecho algo aún más doloroso. Sin embargo, este es un tema que todas las personas deberán enfrentar, y para lo que lo más recomendable es estar preparadas. Por este motivo, conocer qué se debe hacer y cómo se debe proceder frente a ciertas dudas puede librar de más de un dolor de cabeza.

El heredero, ¿quién sigue en la línea de sucesión?

Aunque pueda parecer doloroso o molesto, existen ciertos trabajos de papeleo que se deben realizar una vez fallecida la persona para determinar de forma concreta qué ocurrirá con su patrimonio, y todo comienza por buscar el certificado ultimas voluntades. Este documento, solicitado en un portal gubernamental, nos indicará si la persona fallecida ha dejado un testamento. Gracias a este documento se puede conocer cómo se han repartido los tercios correspondientes a los herederos. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando no existe un heredero claro?
Lo que se debe conocer en estos casos es la línea de sucesión hereditaria, la cual no es la misma para todos los países, pero que en España se trabaja de la siguiente manera en los casos de los tercios de heredero forzoso y el tercio de mejora. Hay que tener en cuenta que las herencias se realizan según las relaciones de parentesco. En primer lugar, los herederos forzosos son los descendientes directos de la persona fallecida, los cuales son todos los hijos, tanto fuera como dentro del matrimonio, según sea el caso. Y como siguen en la línea descendiente, en caso de que los hijos hayan fallecido antes que sus padres, los nietos heredarán en partes iguales lo que le hubiera correspondido a su progenitor.
En segundo punto, y de no haber parentesco descendiente, están los parientes ascendentes, es decir, padres y abuelos, en el caso de haber fallecido estos primeros. Los abuelos paternos y maternos heredarán por partes iguales lo que le hubiera correspondido a los padres de la persona fallecida. En tercer punto, está el cónyuge, y le siguen los hermanos y sobrinos, luego los tíos, y finalmente el resto de los parientes colaterales.
Esta información es importante saberla, sobre todo cuando algún pariente de la línea de sucesión más cercana ha fallecido y lo que le hubiera correspondido de herencia se debe repartir entre los demás herederos. También es relevante conocer esta información cuando no existe un heredero directo, y se debe seguir la línea de sucesión hereditaria hasta encontrar a quien pueda recibir el patrimonio heredable. Si bien las herencias y testamentos pueden no ser lo más agradable de administrar, sobre todo en casos como estos donde no existe claridad, los abogados expertos en herencias y testamentos suelen ser los profesionales mejor capacitados para ayudar a la familia a mantener la unión y paz familiar.

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