¿A qué se refiere la liquidación en el concurso de acreedores?

El concursos de acreedores puede ser el último bastión en una dura batalla por salvar a una empresa de las deudas y de una eventual quiebra. Como último recurso, es entonces que se asume que ya se han intentado por todas las otras vías llegar a una solución respecto del problema del endeudamiento. Desde tener que despedir al personal, hasta reducir o pausar la producción; son algunas de las decisiones que se pueden tomar para aliviar el estrés económico que se genera.
Existen varias opciones y etapas a las que la empresa se ve enfrentada cuando se acoge al concursos de acreedores, y que buscan rescatar financieramente a la empresa, pero además proteger el derecho a los acreedores a cobrar su parte del trato. Generalmente, las empresas cuando se acogen a este derecho lo hacen porque acarrean deudas con más de un acreedor a la vez, y que puede ser desde un grupo de trabajadores hasta otras compañías o el banco.
En los mejores de los casos, y lo que se intenta hacer, es poder salvar la empresa de una situación de quiebra a través de un convenio, pero de no ser posible, que las consecuencias sean las menores posibles a través de un proceso de liquidación.

La temida liquidación en el concurso de acreedores

La liquidación es una de las últimas instancias en las que las empresas quisieran verse, pues significa su disolución debido a la insolvencia que ya venían presentando. Esta decisión se toma generalmente en la fase de resolución del concursos acreedores. La otra opción presentada en esta fase es la del convenio, en donde se establece un plan de pagos que la empresa deberá asumir con tal de finiquitar las deudas con sus acreedores.
Liquidar significa, por el contrario, que no se ha llegado a un acuerdo, o que la empresa no tiene los medios necesarios para hacerle frente a dichas deudas. Esta alternativa tampoco es la más deseable para los acreedores, ya que una vez sentenciada la liquidación, no habrá forma de recuperar ese dinero. Por otro lado, para quienes debían significar la cancelación deudas, aunque no de la manera más óptima.
Existen instancias en las que se puede solicitar la liquidación de la empresa. Una de estas es que la misma, en la fase de los actos previos y junto a abogados especialistas en concurso de acreedores, presente un plan de acción donde liquidar sea el final. Esto puede deberse porque las deudas pueden sumar mucho más que los activos con los que la empresa cuenta. Si el juez aprueba dicho plan, entonces se pasa directamente a la fase de resolución, resultando en un juicio de menor duración.
Otra forma en la que se puede declarar la liquidación de la empresa es que algún acreedor la haya solicitado. Esto ocurre cuando, en el caso en que se haya acordado un convenio, la empresa no esté realizando los pagos que le corresponden. Asimismo, el administrador concursal y el juez pueden solicitar la liquidación.
Es importante recalcar que la liquidación es en muchos casos la última instancia a la que una empresa de cualquier tamaño quisiera llegar, debido a las implicancias económicas que tiene. Es por este motivo que siempre es mejor asesorarse con abogados especialistas en concurso de acreedores para no tener este tipo de problemas.

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