¿Qué consecuencias trae quitarle poder a un heredero?

Las herencias y testamentos son, para muchas familias, un momento al que no se quieren ver enfrentadas. Esto es porque implica la eventual o reciente partida de un ser querido, y ahora lo que debe ocurrir es la repartición del patrimonio, de los activos y los pasivos de la persona fallecida. Tras buscar el certificado de ultimas voluntades y conocer si la persona tenía un testamento, comienzan los procesos legales de repartición de estas herencias y con ello también pueden empezar los dolores de cabeza para algunas personas.
Cuando se confirma con el certificado de ultimas voluntades que existe un testamento, entonces debe comenzar un proceso para ratificar y hacerlo efectivo. Esto generalmente demora entre 20 a 30 días hábiles desde que comienza el proceso, y en el intertanto pueden aparecer nuevas noticias que pueden dejar a la familia sorprendida.

¿Qué pasa cuando la persona pierde su calidad de heredero?

Una de las cosas que solo puede ocurrir cuando se escribe un testamento, es desheredar. Este es un proceso que solo se aplica al heredero forzoso y a la línea de sucesión, y que como tales, quedarán luego de la desheredación sin ningún tipo de protección ni legado. Es por este motivo que los motivos por los cuales se puede desheredar a una persona son muy específicos, y deben ser reconocidos por la legislatura española.
Dentro de estos motivos se encuentran las causas genéricas y las específicas, y que tienen algunas diferencias tanto en las motivaciones y como en las consecuencias de cada una.
Las causas genéricas agrupan, en términos generales, todas aquellas acciones y delitos que los herederos forzosos hayan cometido en contra de sus progenitores. Esto incluye las acciones que hubieran incluso podido llevar a la redacción del testamento mismo, y que la persona que testó no pudo haber considerado. Las causas específicas para desheredar, en cambio, hacen referencia a otro tipo de hechos que involucran a las siguientes personas en la línea de sucesión, como padres o al cónyuge, en casos específicos.
Las consecuencias que la desheredación conlleva, entonces, son bastante claras: la o las personas quedarán sin su legítima, y esto en ocasiones puede suponer un duro golpe, sobre todo cuando la familia no se había enterado de esta situación. Pero pueden llegar a ser estrictos con tal decisión, por lo que se recomienda, antes de escribir cualquier cosa, buscar asesoría con unos buenos abogados expertos en herencias y testamentos. Por otro lado, si se cree que se ha cometido una desheredación injusta, el mismo consejo es pertinente.
Por último, cabe señalar que en la desheredación no se consideran las donaciones que la persona que haya testado haya hecho al antiguo heredero. Además, de existir sucesores de la persona desheredada, estas se quedarán con la parte que le hubiera correspondido, y se dividirán en partes iguales. Y en una nota más positiva, de existir reconciliación, la cláusula en el testamento sobre la desheredación quedará sin efecto alguno.
Es por este y otros motivos que es tan importante la participación de los abogados que sepan de testamentos y herencias, y que puedan ahorrar a la familia de más de un dolor de cabeza, que en vano se sumará a la agitación sentimental que el fallecimiento de un ser querido puede traer.

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